PNL como herramienta dentro de un proceso más amplio
En el enfoque de Guadalupe, la PNL no se utiliza como una respuesta automática para todas las situaciones. Se integra dentro de procesos de coaching, formación y desarrollo humano de acuerdo con el objetivo y el contexto de la persona.
La pregunta principal no es qué técnica aplicar, sino qué está viviendo la persona, qué quiere conseguir y qué recursos necesita desarrollar.
El lenguaje influye en la forma en que organizamos una experiencia
La manera en que describimos una situación puede ampliar o reducir las alternativas que percibimos. Observar palabras, generalizaciones, supuestos y preguntas puede ayudar a formular con mayor precisión qué está ocurriendo y qué cambio se desea.
Creencias y decisiones
Las creencias son interpretaciones que utilizamos para dar sentido a nuestra experiencia. Algunas pueden impulsar una conducta y otras pueden limitar las alternativas que consideramos posibles.
Objetivos y alternativas
Una de las aplicaciones frecuentes de herramientas de PNL es clarificar objetivos y ampliar opciones. Un objetivo más concreto permite identificar recursos, obstáculos y acciones que antes podían permanecer difusos.
PNL, coaching y atención clínica no son lo mismo
La PNL puede formar parte de un proceso de coaching o aprendizaje, pero no sustituye psicoterapia, diagnóstico, atención médica o psiquiátrica cuando estos son necesarios.
